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Cada vez son más las
empresas europeas que creen que colaborar con terceros en materia de
investigación y desarrollo (I+D) les ayudará a maximizar el valor
de su propiedad intelectual y que los responsables políticos pueden
hacer más para salvaguardar y aprovechar el conocimiento y las ideas en
Europa. Estas son algunas de las conclusiones de un informe elaborado por la
Unidad de Inteligencia del periódico The Economist (EUI).
El informe comprende una
encuesta a 405 altos ejecutivos procedentes de países europeos y una
serie de entrevistas en profundidad a varios ejecutivos que son directamente
responsables de la gestión de la propiedad intelectual en sus empresas y
a expertos en este campo.
En el pasado, las empresas
solían invertir en I+D propia y protegían sus ideas y
tecnologías, creyendo que era la mejor manera de proteger y beneficiarse
económicamente de su propiedad intelectual. Sin embargo, en el entorno
de abundante información que tenemos hoy en día, muchos creen que
este enfoque empresarial de protección de la propiedad intelectual se ha
quedado obsoleto y, en su lugar, se muestran a favor de un enfoque más
abierto hacia la innovación, donde las ideas fluyan entre las empresas.
En la encuesta, la
mayoría de los entrevistados respaldan la idea de una estrategia
más abierta de propiedad intelectual. Un 68% cree que aumentar la
colaboración con terceros en materia de I+D, aumentaría los
resultados de innovación. Por otro lado, el 46% afirma que tiene sentido
a nivel empresarial compartir las invenciones con comunidades de "fuente
abierta", mientras que el 28% apoya la idea de compartir las invenciones a
través de licencias trasversales en "grupos de patentes" con terceros.
Ya que la mayoría de los
contratos en colaboración en materia de I+D se consiguen a través
de acuerdos de licencias, el 51% de los entrevistados afirma que esperan
aumentar las ganancias de las licencias en los próximos dos años,
y la mayoría prevé entre un 6 y un 10% de un aumento de las
ganancias. El 41% de los entrevistados opina también que
contratación de I+D a terceros a cambio de derechos de autor les
ayudará a acelerar la comercialización de nuevos productos.
"Cada vez son más
numerosas las empresas que buscan ideas de fuera o firman contratos de I+D
fuera de la empresa también", afirma Christopher Pike, un abogado
especializado en patentes con sede en Reino Unido y autor de la estrategia
sobre propiedad intelectual. "Antes, podrían haber dicho: 'Todo nos
pertenece y saltaremos sobre cualquiera que intente acercarse a nosotros'.
Ahora es más probable que digan: 'Determinadas cosas nos
pertenecerán, pero otorgaremos licencias fuera, licencias transversales
o licencias para otras cosas'. En cada caso la propiedad intelectual es la
moneda de cambio en esta relación".
El Sr. Pike mencionó a la
empresa Procter & Gamble y su programa Connect + Develop, a través
del cual la empresa se ha comprometido a obtener la mitad de todas sus
innovaciones de fuentes externas y a ofrecer sus patentes para que la licencia
sea concedida a organizaciones externas si no se utilizan transcurridos tres
años de la concesión.
Pero un enfoque 'abierto' a la
innovación no implica ignorar la necesidad de proteger mejor la
propiedad intelectual. Según la mayoría de los entrevistados, los
responsables políticos podrían hacer más para aumentar la
armonización de la política relativa a las patentes en la
Unión Europea.
Una Patente Comunitaria Europea,
que permita a los individuos y empresas obtener una patente unitaria en toda la
UE, es considerada por muchos como la mejor manera de garantizar que la
propiedad intelectual de las empresas europeas esté protegida y sea
aprovechada. La Comisión Europea ha intentado varias veces introducir
una Patente Comunitaria, pero el Consejo lo ha bloqueado hasta la fecha, siendo
el principal obstáculo la lengua en la que puede presentarse la patente.
Otras áreas que los
entrevistados desean abordar son, entre otras, la armonización de los
criterios de aprobación de una patente y los costes que suponen los
litigios de violación de la patente, pudiendo diferir de un país
a otro; garantizar el cumplimiento de los tratados internacionales de derechos
de propiedad intelectual; desarrollar una legislación que pueda mejorar
la protección de las patentes individuales en grupos de patentes; y
crear directrices de debido cumplimento para los acuerdos de empresas en
materia de licencias.
Fuente: CORDIS: Servicio de
Información en I+D Comunitario |