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Según han constatado los
Veinticinco, la mayor inversión en innovación y transferencia
tecnológica se perfila cada vez más como una de las posibles
"salidas" de Europa a la amenaza de la fuerte competencia global.
En 2005, los socios comunitarios
reconocieron el incumplimiento de los objetivos que se habían fijado en
la estrategia de Lisboa y decidieron el "relanzamiento total" de esta
estrategia, volviendo a centrar las prioridades en el crecimiento y el empleo.
Los Veinticinco se comprometieron a diseñar planes nacionales para
ejecutar dichas reformas y negaron a la Comisión Europea poderes para
supervisar la marcha de éstas. Los planes fueron presentados el pasado
otoño, pero la evaluación de los mismos no se producirá
hasta el informe que Bruselas presente en la Cumbre de la primavera de 2007.
En el último Consejo
Europeo, celebrado en Bruselas a finales de marzo, se constató la
necesidad de acelerar la marcha de las reformas: más productividad
laboral y más gasto en investigación y desarrollo, en
universidades y tecnología fue la receta apuntada. En la misma
línea, se sucedió la discusión mantenida por los titulares
de Competitividad de los Veinticinco, en el transcurso de la cual Finlandia,
quién se hará cargo de la Presidencia de la UE a partir de julio,
asumió este tema de la innovación como una de sus
prioridades. Fuente: Aquí Europa |