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Las conclusiones del informe
sobre Innovación hechas públicas por Analistas Financieros
Internacionales (AFI) e Indra, autores del estudio, no pueden ser menos
halagüeñas para el país, en un asunto considerado clave para
el cambio del sistema productivo hacia un modelo más intensivo en valor
añadido.
En el estudio se incluye por
primera vez la elaboración de un índice sintético de
innovación (ISI) para medir la capacidad con que cuentan en este asunto
las principales economías desarrolladas. Para su cálculo se han
recogido múltiples variables (con datos oficiales de Eurostat) que
contribuyen a la innovación empresarial como el gasto en
investigación y desarrollo (I+D), la solicitud de patentes por
millón de habitantes, el gasto en tecnología de la
información, la producción de licenciados en ciencias y
tecnologías por cada mil habitantes y el nivel y calidad de la
educación nacional.
La comparación no puede
ser más desalentadora para España. Si se mantuviera constante el
crecimiento en innovación acumulado en los últimos cinco
años (sólo un 2% anual), España necesitaría 21
años en alcanzar el nivel de los países de la UE (excluidos los
nuevos socios del Este). El informe especifica que, incluso, en el mejor de los
escenarios, 'en el que España triplicara los esfuerzos en
innovación realizados en los últimos años, no se
lograría converger con la media de la UE hasta el año 2010'.
Los países que se
sitúan a la cabeza en innovación son Suecia, EE.UU. y Finlandia.
España ocupa un discreto puesto 16 "España tiene un problema
serio: se crean pocas empresas. Cada vez nacen más pero su ritmo no es
suficiente para generar actividades innovadoras. Y las existentes no dedican
los recursos suficientes', añadió Emilio Ontiveros, consejero
delegado de AFI, en la presentación del informe. En esta
situación de baja tasa de natalidad empresarial 'están influyendo
también los elevados costes' de creación de una empresa. 'En
España se tardan 47 días de media en la constitución de
una sociedad mientras que en la OCDE se puede hacer en 19 días.
La eliminación de las
trabas burocráticas para agilizar los trámites empresariales
ayudaría a elevar el espíritu emprendedor español.
'La responsabilidad es
compartida, desde las administraciones públicas que no logran incentivar
la innovación en las empresas por no dedicar más recursos a estas
tareas, y las universidades y entidades financieras que no se implican en
proyectos coordinados.
Para enmendar esta
situación los autores del informe proponen un conjunto de recetas. Entre
ellas figura una mejora de la educación para 'incluir actitudes
emprendedoras' y una mayor financiación pública en proyectos
multidisciplinares.
También se debería
mejorar la aplicación y la gestión de las ayudas fiscales a la
innovación. Las empresas, por su parte, deberían contratar
'más personal técnico' para reducir la elevada brecha con el
resto de países europeos.
Ontiveros elogió que el
Gobierno esté impulsando la política de I+D+i a través de
los Presupuestos Generales del Estado (un crecimiento del 25% en los dos
últimos años). Sin embargo, advirtió que muchas veces no
se trata de dotar mayores recursos sino de emplearlos de forma eficiente. En
este sentido, criticó la 'excesiva' preponderancia que se está
dando al sector inmobiliario, que está absorbiendo recursos
públicos y privados.
Otro capítulo abierto es
el del capital riesgo. La nueva Ley de Capital Riesgo 'está impulsando
estas fórmulas de financiación para la creación de
empresas, pero su utilización es ridícula si se compara con
países como EE.UU. o Reino Unido', indicó. El desarrollo del
capital riesgo 'es una fórmula atractiva para evitar la excesiva
dependencia' de los préstamos bancarios ordinarios. Fuente: Cinco
Días |