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La primera investigación que se realiza sobre el personal de investigación y desarrollo a lo largo de todos los sectores industriales de Europa ha revelado que la mayoría de los participantes pronostican que habrá pocos cambios en los niveles de inversión en I+D de sus empresas para los próximos cinco años y que quizás, incluso, se produzca un suave descenso.
La investigación que llevó a cabo Claus Hillebrand, en cooperación con la revista "Euroscience", tenía dos objetivos clave: comprender mejor la motivación y condiciones laborales de los investigadores industriales europeos y recopilar sugerencias para aumentar la competitividad de la I+D industrial de Europa.
En cuanto al último de estos dos objetivos, los encuestados (el estudio se basa en cerca de 1.000 respuestas individuales) identificaron dos factores: reducir la burocracia y hacer más atractiva la investigación y el desarrollo para los trabajadores en potencia. En el otro lado de la moneda, los participantes citaron la escasa aceptación pública de las nuevas tecnologías en Europa, en comparación con otros países del mundo.
En el capítulo "espacio europeo de investigación", la encuesta revela que "los investigadores no están generalmente bien representados en los organismos políticos (parlamentos nacionales y ministerios) y que el personal dedicado a I+D industrial no cuenta con un grupo de presión fuerte que le respalde. "Hasta el 70% de los investigadores, sin embargo,
estarían contentos de poder participar en los grupos de trabajo para reforzar el 'espacio europeo de investigación'", dice el informe, aunque agrega que la comprensión a escala individual del concepto de "espacio europeo de investigación" es todavía vaga.
Sobre la motivación y las condiciones laborales del personal de investigación industrial, los resultados demuestran que cuando se trata de movilidad, el 70% preferiría desplazarse al extranjero mejor que a otro sitio del mismo país, si la empresa así lo propusiera, en primer lugar a los Quince, a Suiza y Noruega, y a lugares como Estados Unidos, Canadá y Australia.
Al hablar de las empresas de nueva creación, la mayoría de los entrevistados se mostraron dispuestos a trabajar en una empresa de este tipo, pero se mostraron menos inclinados a apostar por poner en marcha una empresa de nueva creación ellos mismos, debido a los riesgos financieros que conlleva y a la falta de capacidades técnicas administrativas.
Por último, cerca del 80% de los investigadores industriales reconoció que una lengua extranjera es indispensable en su trabajo y el contacto personal con los investigadores en el sector público (sobre todo, dentro de las universidades) es también recomendable.
Fuente: Aquí Europa
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