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Nos movemos en un entorno
productivo cada vez más complejo. Quedaron ya muy atrás las
épocas en las que se fabricaba de una forma masiva y sin control para
hacer frente a grandes demandas. La forma de afrontar la fabricación en
una empresa ha sufrido una evolución enorme a lo largo de las
últimas décadas, surgiendo teorías que en su momento han
supuesto una revolución como el Just in Time, el sistema Toyota o
más recientemente el Lean Manufacturing. Estos son hoy en día
términos totalmente habituales a la hora de afrontar un nuevo problema
en Producción.
Podríamos decir
más. Incluso estos conceptos han quedado ya anticuados en muchos casos,
al cruzarse con las nuevas necesidades del cliente actual. El lanzamiento de
nuevos productos sigue un ritmo vertiginoso, un ritmo que sólo una
compañía muy bien preparada podría seguir. La flexibilidad
toma también un papel fundamental, ya que la gama de productos que un
mismo fabricante deberá afrontar es cada vez más amplia. Ya no se
habla sólo de productos, sino de sistemas o plataformas. Palabras que
engloban muchos nuevos conceptos que una fabricación moderna ha de tener
en cuenta.
La Fabricación Digital es
precisamente una nueva forma de afrontar la Gestión de la
Producción, no tanto en el fondo, pero sí en la forma.
Podría compararse con lo sucedido entre Dibujo Técnico y CAD. Y a
buen seguro que tendrá también una incidencia muy grande en la
forma de gestionar todo el Ciclo de Vida del Producto. Su implantación y
desarrollo dentro de las plantas productivas supondrá una nueva
revolución en el mundo de la Ingeniería.
A su vez, un sistema de
gestión de la I+D+I proporciona las directrices necesarias a fin de
establecer los mecanismos adecuados para gestionar las actividades de I+D+i
mejorando su eficacia y eficiencia, y, por lo tanto, el potencial de mejora de
los resultados, así como la mejora de los procedimientos de
transferencia interna para optimizar los procesos de innovación
tecnológica de la organización.
La Fabricación Digital se
encuentra en un nivel mucho más alto que la Fabricación Asistida
por Ordenador o CAM. Imaginemos que nos movemos desde la misma puerta de
entrada a fábrica hasta situarnos en la herramienta que está
realizando la última operación de acabado sobre nuestro producto.
Pues bien, todo este "viaje" lo podemos realizar con la ayuda de la Digital
Manufacturing.
Podríamos distinguir dos
campos de aplicación que derivan del anterior ejemplo. Por un lado, el
diseño de un Layout digital completo de la planta productiva que
queramos construir, trasladando datos de maquinaria, tiempos de cualquier tipo
de proceso u operación, etc. Y además, por otro lado
podríamos movernos por un modelo ya construido en la pantalla de nuestro
ordenador para detectar cuellos de botella, interferencias o espacios
insuficientes, lo cual nos hará mucho más sencilla la
interactuación con todos los elementos de la planta.
De esta forma, la
implantación de un software Digital Manufacturing requerirá la
participación de distintos Técnicos a lo largo de un Dpto. de
Producción, ya que podremos simular desde un fresado hasta un
equilibrado de líneas, pasando por toda la programación de la
Robótica necesaria. Pero esto no es todo, porque estos programas nos
permitirían llegar a diseñar el propio puesto de trabajo de un
operario, teniendo en cuenta la ergonomía requerida.
En lo que a Software se refiere,
los productos disponibles son soluciones modulares que tratan de satisfacer
diferentes necesidades existentes en un entorno productivo. En cualquier caso,
módulos de piezas, montajes, planificación de recursos,
optimización de plantas, simulación humana o gestión de
producción deberían estar siempre presentes en una plataforma
software de este tipo.
Existen en la actualidad pocos
productos que sean capaces de afrontar todos estos conceptos de una forma
completa, pero las dos compañías más importantes del
mercado PLM han creado sendas plataformas Digital Manufacturing. Así, la
americana UGS posee en su catálogo TECNOMATIX, y la francesa Dassault
Systemes DELMIA. Las diferencias entre ambas son notables, pero en ambos casos
se ha trabajado con la misma intención: dar un soporte digital completo
para la gestión de todos los datos de una planta.

Son también pocas las
compañías que están ya aprovechando las ventajas que
está tecnología ofrece; se trata de grandes empresas de
aeronáutica, automoción o equipamiento electrónico, en su
mayoría situadas en EEUU. Sin embargo, distintos estudios demuestran que
una inversión en implantación de software Fabricación
Digital se recupera de una forma inmediata en cuanto la empresa debe acometer
por ejemplo una nueva optimización de plantas productivas. Este dato
resulta muy relevante, ya que los costos asociados a labores productivas
significan en todo caso los mayores pocentajes para el presupuesto de una
empresa industrial.
Podemos decir por tanto que la
Fabricación Digital va a resultar un instrumento imprescindible para una
empresa que quiera adaptarse al ritmo actual de lanzamiento de nuevos
productos. La forma de aplicar las nuevas teorías productivas
inmediatamente a toda planta de fabricación, cualquiera que sea su
estructura. Las plataformas software disponibles no pueden más que
facilitar la labor del Ingeniero de Producción, así como su
relación y comunicación con los distintos departamentos a lo
largo de la empresa. Y lo más importante, dotan de una visión
mucho más amplia a todo el personal implicado en cualquier toma de
decisión que tenga incidencia en la fabricación del producto.
Javier Estella
Rementería Fundación UNITEC |