|
Tener una idea en la cabeza,
analizar las posibilidades de hacerla realidad, o disponer de capacidad para
enfrentarse a los riesgos, son algunos de los puntos que cualquier emprendedor
debe tener en cuenta antes de ponerse en marcha para crear su empresa.
Además, hacerse con buenas herramientas tecnológicas, como
Internet o disponer de un buen sistema de telefonía móvil para
estar conectado con sus clientes es algo básico para comenzar con
cualquier proyecto.
En la actualidad, el perfil de
los nuevos empresarios en España, es el de una persona de mediana edad,
generalmente con educación universitaria y con recursos
económicos propios, según el Informe elaborado por GEM (Group
Entrepreneuship Monitor).
A pesar de la importancia que
tienen los emprendedores para la economía española, -el 18,9% del
empleo está constituido por trabajadores autónomos, y de estas
empresas, el 56,2% están a nombre de un empresario individual-,
España ocupa una posición relativamente baja en relación
con el espíritu emprendedor de otros países de la UE.
Una de las razones de ello, es
que España es uno de los países industrializados donde más
tiempo se requiere para poner en marcha una empresa, debido al largo proceso de
trámites burocráticos que es necesario pasar, según los
últimos datos recogidos por el Instituto de Estudios Económicos
(IEE).
En concreto, los emprendedores
españoles necesitan, de media, 47 días para crear una
pequeña empresa. Por su parte, para realizar todos los trámites,
es preciso pasar por hasta 10 departamentos u oficinas diferentes.
Debido a ello, desde la
Unión Europea -consciente de que se padece un déficit empresarial
en esta materia en comparación con Estados Unidos-, se han venido
desarrollando distintas fórmulas para promover el espíritu
emprendedor, ya que, como se apunta en el Informe El Espíritu
Emprendedor, Motor de Futuro, elaborado por el Ministerio de Economía,
junto con el de Educación, Cultura y Deporte, "el fomentar el
espíritu emprendedor entre los ciudadanos es un punto clave para mejorar
el crecimiento económico de un país".
Así, desde el de
Educación, se va a intentar fomentar nuevos contenidos de
enseñanza, para que los alumnos -desde los más jóvenes
hasta los de cursos superiores- aprendan un conjunto de habilidades para
desarrollar su futura iniciativa profesional. Así, temas concretos como
promover la creatividad, el dinamismo o aprender a tener sentido crítico
con las actuaciones que se realizan, se incluirán entre el temario
básico de las aulas.
FUENTE | Expansión
|