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La Comisión Europea ha
publicado un informe en el que evalúa los aspectos sociales y
medioambientales de la investigación europea. Sus autores admiten la
dificultad de supervisar estos impactos cualitativos, pero se muestran de todas
formas confiados en el hecho de que las principales áreas de impacto
potencial están siendo todas abordadas, y que el número de
historias de éxito ha aumentado.
Los programas de
investigación de la UE incrementan su atención hacia los
objetivos socioeconómicos y medioambientales, aunque todavía la
evaluación de estos impactos es "un terreno bastante inexplorado",
según el informe. Los autores lo atribuyen a la dificultad de evaluar el
rendimiento medioambiental y social de acuerdo a un conjunto estandarizado de
variables cuantitativas. "Estas dificultades pueden explicarse tanto por la
naturaleza intrínseca del medio ambiente e, incluso más, por los
valores sociales, donde la calidad y percepción desempeñan un
importante papel, y por la relativamente reciente concienciación sobre
su importancia, que supone hasta el momento el desarrollo insuficiente de un
marco de medición apropiado", declara el informe.
Las áreas de impacto
social abordadas por el informe van desde los derechos humanos y la
cohesión económica hasta la salud pública y la seguridad y
garantía. Entre las áreas de impacto medioambiental figuran la
calidad del agua, el cambio climático, el ruido y el patrimonio
cultural.
El informe manifiesta
cómo los avances de la tecnología amenazan el incumplimiento de
los derechos humanos. Las ciencias de la vida, las nanotecnologías y las
tecnologías de la información avanzadas plantean todas de forma
creciente cuestiones éticas. El VI Programa marco de
investigación de la UE aborda estas cuestiones al incluir una
sección obligatoria sobre temas éticos en el proceso de
evaluación. También han comenzado a centrarse en estas
áreas los recientes proyectos financiados por la UE.
Los proyectos abordan temas como
la dinámica del cambio social en Europa, y la relación entre la
estructura familiar y el mercado laboral.
La salud y seguridad
públicas se han beneficiado de las normas y protocolos establecidos
durante los proyectos de investigación de la UE. El informe apunta a la
problemática de vincular directamente la investigación con los
cambios políticos, "debido principalmente a la ausencia de un
instrumento de supervisión sistemático y al hecho de que las
comunicaciones entre los investigadores y los responsables políticos se
originan fundamentalmente a través de canales informales".
Las contribuciones a la
investigación para mejorar la salud de las personas han surgido sin
embargo de una variedad de áreas disciplinarias, incluyendo el
desarrollo de las nuevas tecnologías de la información, la
gestión de los recursos hídricos, la energía y las
ciencias medioambientales.
Un área clave de
evaluación en términos de impacto medioambiental es el cambio
climático. Los proyectos de la UE han contribuido al conocimiento sobre
este fenómeno, así como a las soluciones, desde una variedad de
campos. Destacan los resultados del proyecto DILIGHT (hierro moldeado
dúctil de alto rendimiento y bajo coste para el diseño de
componentes automovilísticos de poco peso). Este hierro posibilita una
reducción del peso total de 120.000 toneladas al año, y una
disminución en el consumo de combustible de 0,6 litros a los 100 Km.
El informe reclama más
acciones para evaluar los impactos sociales y medioambientales en el futuro,
preferiblemente a través de la creación de un marco de
supervisión y evaluación. "Aunque ambicioso, es posible lograr
este tipo de objetivo, ya que se han destinado los recursos necesarios para
este fin", declara el informe.
Para acceder al informe,
visitar: http://www.cordis.lu/citizens/publications.htm |