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La adecuación de horarios
y ofertas comerciales, la puntualidad y seguridad que ofrece el ferrocarril,
las mejoras en las instalaciones y en los trenes son los principales factores
en el aumento en el número de usuarios en el conjunto de las
líneas explotadas por FEVE. La empresa puso en marcha en 2005 la
política estratégica de incorporación a los consorcios de
transporte (Asturias y Vizcaya), cuyos beneficios prácticos de cara a
los viajeros serán realidad en 2006. Las cifras de viajeros alcanzadas
en 2005 son las mejores de la historia de FEVE gracias a la captación de
191.000 nuevos viajeros.
Otra de las principales
actividades de FEVE es el transporte de mercancías, con una especial
incidencia en los productos siderúrgicos, los carbones, las arenas y el
aluminio. Así, su red permite conectar entre sí regiones de gran
tradición industrial en España, como Asturias o el País
Vasco, sin olvidar la entrada a puertos como los de Santander, Gijón o
Avilés. La utilización del ferrocarril para la carga de grandes
tonelajes y su acarreo a largas distancias reduce la contaminación
ambiental, mejora el aprovechamiento de las infraestructuras y contribuye al
incremento de la seguridad en el transporte por carretera.
La apuesta de futuro de FEVE
pasa por la mejora de sus actuales servicios con la finalidad de captar
más viajeros y clientes de mercancías, por lo que están
llevando a cabo importantes inversiones desde 1996, con un volumen que supera
los 60 millones de euros anuales, para la completa renovación de su
flota de trenes de viajeros, de gran parte de la de mercancías, de las
infraestructuras, de las instalaciones de seguridad, etc., incluyendo
también la innovación tecnológica, como queda reflejado en
la construcción de una nueva locomotora de tracción dual
diésel-eléctrica que es única en el mundo.
Para realizar la
conservación y mantenimiento de infraestructuras antiguas, o para la
construcción de nuevas, es conveniente conocer los rasgos más
característicos dentro de las estaciones que ha estado realizando FEVE
durante todos estos años. A título orientativo, podríamos
señalar que la mayoría de ellas están compuestas por
edificios de dos pisos, que podríamos clasificar como tipo casona
asturiana-cántabra o caserío vasco, con cubierta a dos aguas,
fachadas sin ornamentación y amplias ventanas. La mayor parte de las
estructuras se basan en pórticos planos de hormigón armado en los
que se suelen dividir las dos plantas del edificio a través de un
forjado unidireccional.
 
Cabe destacar que las
últimas edificaciones de FEVE y la tendencia actual en el sector
ferroviario es apostar por estructuras metálicas, que pueden dotar al
diseño de una mayor flexibilidad, así como una mayor rapidez en
el montaje. Javier Estella Imanol Jiménez
Fundación Unitec |