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Fundación Ikertia acaba de concluir el estudio “Diagnóstico y metodologías de cooperación Universidad – Empresa en Bizkaia”, que en colaboración con un equipo investigador del Instituto de Economía Aplicada a la Empresa de la UPV ha venido desarrollando en los dos últimos años. El proyecto completo estará disponible en la página web de Ikertia a partir de Noviembre de 2007
El objetivo de este proyecto era definir y conocer la situación real de las relaciones Universidad – Empresa en Bizkaia; no tanto desde un punto de vista cuantitativo, esto es recopilando indicadores y valores estadísticos, sino analizando la opinión y la experiencia de los actores involucrados en dichas relaciones.
La metodología elegida fue la de entrevistas en profundidad, completadas con cuestionarios específicos según el perfil del participante: gestor de universidad, responsable de unidad de I+D empresarial, director de centro tecnológico, investigador universitario, etc.
Gracias a la información obtenida, se pudieron identificar una serie de problemas y limitaciones, que de forma unánime fueron señalados como circunstancias que dificultan el entendimiento entre el mundo académico e industrial y que impeden la colaboración fluida entre la Universidad y la Empresa. Factores como la falta de espíritu emprendedor en la universidad, la ausencia de difusión de las actividades que la propia universidad puede ofrecer a la empresa, las patentes, la diferencia de lenguaje, el gap generacional o la falta de tiempo, son algunos de los puntos recogidos en el estudio.
A partir de este diagnóstico de la realidad del Territorio Histórico de Bizkaia, nuestro planteamiento era el de no quedarnos en el mero trabajo descriptivo, y contribuir con aportaciones novedosas a la solución de los problemas detectados. Por ello, a partir de algunas ideas lanzadas por los entrevistados hemos desarrollado una serie de propuestas en forma de acciones y recomendaciones que con incidencia en los diferentes ámbitos de referencia contribuirían a mejorar las relaciones Universidad – Empresa. Estos son los siguientes: canales de relación, servicios profesionales, generación de enlaces estructurales, perfiles de los equipos de investigación, incentivos, regulación normativa, las patentes y el ámbito institucional.
Con las propuestas incluidas en el ámbito de los canales de relación lo que se pretende es crear foros y medios que faciliten el intercambio de información y el conocimiento mutuo. No se trata de crear nuevos organismos o institucionalizar eventos, sino que los encuentros informales sean habituales y de utilidad para ambas partes. Por una parte las propuestas están dirigidas a fomentar las relaciones personales entre miembros de los equipos de e investigadores universitarios y miembros de los equipos empresariales y por otra a potenciar las relaciones bilaterales Universidad – Empresa en el ámbito docente e investigador.
Por otra parte, en lo referente a los servicios profesionales, las acciones propuestas están encaminadas a ampliar el ámbito de actuación de la Universidad como una forma de contribuir al desarrollo regional. Sin embargo, dos objeciones se presentan a este ámbito: uno, la consideración de que la actividad de la universidad debe circunscribirse exclusivamente a la docencia y a la investigación; y dos, la competencia desleal en la que incurre la Universidad respecto a otros operadores y actores del sistema ofreciendo los mismos servicios profesionales que ellos.
El ámbito de la generación de enlaces estructurales es entendido como la elaboración y puesta en práctica de “políticas” específicas destinadas a la promoción y realización de transferencia. Esto se traduciría en la elaboración de programas que potenciaran el intercambio de profesionales que beneficiaría a ambas instituciones en ambas direcciones.
Respecto a los perfiles del equipo investigador, hemos de decir que las propuestas van encaminadas a inculcar e introducir en el ámbito de la investigación universitaria capacidades y competencias vinculadas a la gestión empresarial, de forma que la comunicación con ésta última sea más fácil, así como que la adaptación a otros objetivos y formas de trabajar se realice de forma natural.
La importancia del papel de los incentivos en las relaciones Universidad – Empresa quedó patente en la primera parte del estudio, como uno de los aspectos más contradictorios del funcionamiento de la Universidad. Es decir, el objetivo estratégico de fomentar la colaboración Universidad – Empresa no encuentra su reflejo en los beneficios que el personal docente e investigador obtiene por participar en proyectos con la empresa. El primer paso es, sin duda adaptar el sistema de incentivos de la Universidad.
Enlazando con este divorcio entre objetivos e incentivos, encontramos la misma contradicción en la normativa y la regulación. Tanto de la Universidad como en el mercado de trabajo, los marcos reguladores carecen de la flexibilidad necesaria para dar cabida a todas las posibles formas de cooperación y trabajo conjunto, que tanto a nivel institucional como personal pueden darse entre el mundo académico y empresarial.
Por último, queremos resaltar el ámbito institucional, el que define la importancia del rol que deben jugar las administraciones públicas como dinamizadores y catalizadores de la transferencia de conocimiento e innovación de la Universidad a la Empresa. El interés por fomentar el avance tecnológico (políticas de I+D) y la financiación pública de la Universidad hace que los poderes públicos vuelvan sus ojos hacia la Universidad como un agente más que debe contribuir al desarrollo y al incremento de la investigación y la innovación en su territorio. Tanto por la capacidad normativa, como por la capacidad de impulso y difusión que las administraciones tienen, éstas deben asumir su responsabilidad de liderazgo en el fomento de las relaciones Universidad – Empresa.
Como conclusión, decir que creemos que el trabajo realizado a lo largo de estos dos años con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, va a ser una importante contribución a la reflexión colectiva sobre la participación de la Universidad en el desarrollo regional a través de su colaboración con el mundo empresarial. Las propuestas y las reflexiones contenidas pueden ser un punto de partida a tener en cuenta para definir, de una vez por todas, una política integral sobre las relaciones Universidad – Empresa. De nada sirven los programas específicos, ni los eventos, ni siquiera la declaración de intenciones o de objetivos estratégicos, si a la hora de la verdad los condicionantes estructurales y culturales se convierten en el peor enemigo de las herramientas diseñadas.
Rosa Martínez
Fundación Ikertia |