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A principios de diciembre del pasado año 2006, UNICE (Union des Industries de la Communauté Européenne) publicó un análisis sobre los 10 puntos de la Acción Prioritaria del Plan de Innovación de la Comisión Europea. Por la importancia del documento, hacemos un resumen del mismo ya que una parte sustancial de la política europea de competitividad va dirigida a incrementar este indicador en la industria en el sector industrial.
UNICE cree que las decisiones tomadas en la Cumbre Europea de Lahti (Finlandia) el 20 de octubre de 2006, marcan el camino adecuado y concordante con la estrategia de Lisboa al señalar a la innovación como el instrumento que permitirá el desarrollo de procesos, productos y servicios de alto valor añadido en los mercados globales y que se requiere un claro compromiso de la UE y de sus Estados miembros con la puesta en práctica del Plan de Acción de Innovación.
Desde la perspectiva de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE, la Comunicación “Poner en práctica el Conocimiento: Una estrategia Amplia de Innovación para la UE” representa una nueva propuesta de la Comisión ante el hecho de que Europa en su conjunto todavía mejora lentamente en competitividad. El propio Director General de la DG Empresa de la UE, Heinz Zourek, hace expresa mención al hecho de que Europa no puede fallar de nuevo en su estrategia de I+D+i.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid tiene un claro objetivo para transformar a Madrid en una de las grandes Regiones del Conocimiento, bajo la premisa de que se compite por conocimiento o no se compite y ese es el reto que los empresarios, junto al resto de los actores del proceso de innovación.
En este contexto, UNICE señala, y desde CEIM lo apoyamos plenamente, que un marco adecuado para la innovación incluiría aspectos claves tales como:
- La reducción de las trabas burocráticas a la innovación y la transferencia de los resultados de la misma al sector empresarial
- Un sistema accesible y competitivo de protección de la propiedad intelectual e industrial
- Un reforzamiento de la ciencia y tecnología, con mayor cooperación entre academia y empresa
- Una mejor financiación de la I+D tanto en capital como en fiscalidad, algo que está por ver al menos en España, con continuas modificaciones de esta legislación
- Educación y cualificación profesionales de alta calidad y adecuadas a las necesidades de los mercados
- Un mayor desarrollo de consorcios público-privados para la I+D+i
- El reforzamiento del papel de las Administraciones públicas como adquirentes de bienes y servicios con alto contenido tecnológico
- La financiación adecuada del riesgo, incluso fiscalmente, para las PyMEs innovadoras
- El desarrollo de políticas medioambientales que fomenten la innovación sin coartar la competitividad de las empresas
De entre las 10 acciones propuestas en la Comunicación (Communication from the Commission to the Council, the European Parliament, the European Economic and Social Committee and the Committee of the Regions, COM (2006) 502, Septiembre de 2006) se pueden destacar por su actualidad la Acción 2, relativa a la creación de un Instituto Tecnológico Europeo (plenamente en línea con la creación de los IMDEA); la Acción 4, referida al reforzamiento de las relaciones Academia-Empresa y considerada como esencial por las Organizaciones Empresariales, enfatizando sobre la necesidad del lanzamiento inmediato de las Iniciativas Tecnológicas Conjuntas (Joint Technology Initiatives, JTIs, la Acción 6 sobre la reforma de las ayudas nacionales a la I+D y a la provisión del adecuado tratamiento fiscal para la inversión en I+D y la Acción 7, que se ecntra sobre la necesidad de disponer cuanto antes de una patente europea realmente amplia, accesible igualitaria y eficiente en términos de coste-beneficio, sugiréndose la rápida ratificación del Acuerdo de Londres.
El número de temas es amplio y la comunicación propone medidas que, en cualquier caso, llevamos años discutiendo, apoyando, legislando sobre ellas. En unos lugares de Europa se avanza más deprisa que en otros en uno o varios de los aspectos mencionados, aunque el proceso de innovación es complejo y requiere todos los soportes para que se sostenga y avance.
Creo que existe una importante labor de cambio cultural en el mundo empresarial y en el mundo académico, a pesar de que, no me cabe duda, cada surgen nuevos ejemplos, para muchos desconocidos, de cooperación academia empresa.
Así que... ¿por dónde seguimos?
Autor: Daniel de la Sota
Director de Innovación y Nuevas Tecnologías
CEIM Confederación empresarial de Madrid-CEOE
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